Etapas

Dimensión Humana: Madurez y Fidelidad

La formación humana es el fundamento indispensable de toda la formación sacerdotal. Con ella el Seminario Mayor persigue, en continuidad con las etapas anteriores, la formación  gradual de hombres maduros, responsables y equilibrados, fieles a su condición humana y cristiana, honestos y veraces, capaces de obrar en libertad, ecuánimes, aptos para tomar decisiones bien ponderadas, virtuosos, disciplinados y alegres, que se esfuercen por reflejar en si mismos la perfección humana que brilla en el Hijo de Dios hecho hombre, a fin de que, desde una actitud de diálogo que lleve a la comunión, sirva de puente y no de obstáculo a los demás en el encuentro con Jesucristo Redentor del hombre.

Dimensión Espiritual: Santidad como Vivencia de la Caridad Pastoral en el Amor a Cristo y a la Iglesia

La formación espiritual de los futuros pastores, entendida como camino de santificación en el amor a Cristo y a la Iglesia, ha de orientarse a su progresiva y gradual configuración con Cristo Cabeza de la Iglesia, Profeta, Sacerdote y Servidor, a través de un seguimiento radical a su persona y a su Evangelio, bajo la guía del Espíritu Santo, persuadidos de que el ministerio pastoral, fiel e incansablemente vivido, serpa la fuente primera de su santificación. Esto requiere que antes los seminaristas se hayan encontrado vitalmente con Cristo Resucitado y hayan iniciado un proceso de identificación como sus discípulos misioneros.

Dimensión Intelectual: Pasión por la Verdad y Diálogo Evangelizador

La finalidad de la formación intelectual de los candidatos al sacerdocio es la configuración del perfil sapiencial del pastor, de modo que los seminaristas conozcan, crean, amen y afirmen la verdad, desarrollando un conocimiento amplio y sólido de las ciencias sagradas y una cultura general en consonancia con nuestro tiempo, que los capacite para anunciar adecuadamente el Evangelio a los hombres, y los lleve a dialogar y a discernir críticamente la cultura de nuestro tiempo.

Dimensión Pastoral: Servicio de Comunión y Misión para la Salvación

Fórmese a los seminaristas para la comprensión, valoración y apropiación existencial de la caridad pastoral como principio interior y dinámico que anima toda la vida espiritual del sacerdote, a fin de que ella determine su modo de pensar, de sentir, de juzgar y de actual, y se constituya en pilar y centro unificador de su vocación.

 

Conferencia del Episcopado Mexicano, “Normas Básicas y Ordenamiento Básico de los Estudios para la Formación Sacerdotal en México”, 1° ed., Ed. CEM, México, 2012.